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Capital de la comarca
de Tierra de Barros, se caracteriza por un paisaje llano de fértiles
campos, en los que destaca la producción vinícola y de aceitunas y
aceites. Durante la ocupación romana es atravesada por la principal vía
de comunicación del oeste peninsular, la denominada VÍA o RUTA DE LA
PLATA. Conocida como la “Ciudad del Romanticismo” por ser cuna de
poetas como José de Espronceda y Carolina Coronado, sus calles de
blancas fachadas desprenden un aroma muy particular, mezcla de aceite y
vino, que le otorgan un matiz inconfundible. En la actualidad es una
ciudad dinámica, donde proliferan las bodegas, las aceituneras y las
industrias del licor (licor de bellota). Almendralejo es sede del
Consejo Regulador de la D.O. Ribera del Guadiana, que certifica la
calidad de sus afamados vinos.
RECORRIDO
TURÍSTICO
El recorrido
monumental tiene el punto de partida el Parque de la Piedad
donde se ubican el Santuario de Ntra. Sra. de la Piedad, el
Museo Devocional y la Oficina de Turismo. El Santuario fue
realizado a principios del siglo XVI y remozado en el siglo XVIII, acoge
a la patrona de la localidad. Junto a este monumento de carácter
religioso se encuentra la Plaza de Toros fundada en
1843, la única que posee una bodega debajo de sus gradas.
Continuamos el
recorrido por la calle Ricardo Romero hacia el Convento de San
Antonio, convento de frailes franciscanos construido en el S.
XVII, actualmente dedicado a Casa de la Cultura tras una laboriosa
restauración. Aún se pueden observar antiguas dependencias y la Colección
Monsalud formada por piezas arqueológicas.
En la antigua
calle Palacio (Calle Ricardo Romero) se ubica el Convento de
Santa Clara fundado en 1702 y la Casa-palacio de los
Marqueses de la Encomienda.
En el centro de la
población se encuentra uno de los edificios más importante y característico
de la villa, la iglesia parroquial Ntra. Sra. de la Purificación,
situada en pleno centro urbano, edificada en el S. XVI, probablemente
sobre un templo anterior, destaca su gran torre de estilo herreriano.
Alrededor de este lugar el visitante puede pasear con tranquilidad y
admirar sus palacios y casas solariegas, testigos del pasado señorial
de la localidad como el Palacio de los Condes de Osilo y
el de los Condes de la Oliva.
Muy cerca se
encuentra el Palacio de Monsalud de 1752, con su
interesante y famoso escudo en su esquina, dónde nació el poeta José
de Espronceda y en este momento sede del Ayuntamiento.
Alrededor de
unrecoleto jardín de adelfas y rosales se encuentran tres
construcciones singulares. El palacio de los Marqueses de La
Colonia, edificio del siglo XIX, actual colegio de monjas del
Santo Ángel que conserva su fachada con escudo esquinado. El
Palacio de Justicia, levantado en 1891 y de fachada neoclásica.
Y por último la iglesia del Corazón de Maria, también
llamada de los Padres, con su serena belleza, de aspecto gótico por sus
arcos apuntados en las puertas, vanos y cornisas, así como su espadaña
situada en la portada, fue construida en 1893. Muy cerca en la Plaza de
Santiago se encuentra la pequeña Ermita de Santiago.
Bajando por la
calle Real hacia la Plaza de Espronceda podemos disfrutar de tres
magnificas fachadas de principio de siglo el Círculo Mercantil,
el Teatro Carolina Coronado y la Sociedad El
Obrero Extremeño.
Otros edificios de
interés son La Plaza del Mercado, situada entre las
calles Escribano y Viñas, fue construida en 1925 con estilo neomudéjar,
característico de la época y del sur de España, cuenta con una gran
explanada, restaurada en los últimos años, donde todos los viernes se
celebra el tradicional mercadillo.
La Estación
Enológica. Se levantó en 1915, siendo la primera estación
ampelográfica y enológica de Extremadura y segunda de España. Es un
edificio de tendencia neoclásica con una monumental escalinata central
en su interior.
La
Parroquia de San José, destaca por ser el templo más moderno
de la localidad, construido en 1967, con una torre campanario sostenida
en cuatro pilares exentos e interior diáfano.
La
Parroquia de San Roque, construcción de 1949, de estilo
meridional popular.
Merece la pena
visitar algunas de sus bodegas ya que están adaptadas para ello, debido
al interés suscitado
MISS
TURISMO
Romina
García Pérez
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