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APARATO DE VIDEO

¿Cómo elegir un aparato de vídeo?

 
  "Consejos prácticos"
  "Para los amantes de la imagen"
  "Trucos y astucias"
 
   
   Consejos prácticos.

  ¿PARA QUÉ VAS A UTILIZAR EL VÍDEO?.



Si sólo vas a utilizar el vídeo para ver películas compradas o alquiladas, francamente, te recomendamos que compres un lector de DVD. La calidad del sonido y la imagen es mucho mejor, hay lectores a partir de 180,30 € (30.000 pts) y el precio de las películas en DVD se va equiparando poco a poco al de las cintas VHS. Si compras un aparato de vídeo, una de tus motivaciones habrá de ser la de grabar de vez en cuando programas de la televisión. A menos que seas un videoaficionado y quieras hacer tus propios montajes, en cuyo caso te remitimos al párrafo consagrado a este asunto.

 
  UNA HIDRA DE VARIAS CABEZAS.


Por lo general, el primer criterio que destacan los fabricantes es el número de cabezales que leen la banda magnética de la cinta y escriben en ella. El mínimo indispensable son dos cabezales: uno para leer y otro para escribir. Los aparatos de vídeo de cuatro cabezales mejoran la calidad de la imagen y el sonido. Además, ya puedes disfrutar de la función de larga duración, que permite grabar ocho horas en una cinta diseñada para cuatro; el precio que hay que pagar es una ligera degradación de la imagen. La cámara lenta y la imagen congelada son de una calidad excelente y no distorsionan la imagen. Además, estas cabezas adicionales desempeñan también un papel importante en lo que se refiere al sonido. El aparato de vídeo puede transformarse en estéreo tanto durante la grabación como durante la reproducción, alcanzando una calidad próxima a la de un CD de audio. Por último, la función de limpieza automática permite alargar la vida de los cabezales y de las cintas.

 
  ERGONOMÍA Y PROGRAMACIÓN.


Sin duda los fabricantes han hecho todo lo posible para que la tarea de programar un vídeo resulte fácil e intuitiva, pero no han tenido mucho éxito. Por tanto, lo mejor es hablar de posibles remedios para salir del paso. En primer lugar, asegúrate de que el aparato es compatible con el sistema Showview, el único método que realmente simplifica la tarea de programación hoy en día. En las publicaciones de programas de televisión, la mayor parte de las emisiones vienen acompañadas de un número Showview: basta con seleccionar dicho número con el mando a distancia para que la grabación sea automática. Otro factor importante es que el aparato de vídeo cuente con las funciones PDC/VPS. Algunas cadenas envían señales que marcan el principio y el fin de las emisiones con el fin de que la grabación no comience en caso de que se produzca un retraso. En términos generales, es recomendable comprar únicamente aparatos de vídeo que muestren en la pantalla del televisor los menús de programación (sistema OSD). Comprueba que el sistema de navegación es sencillo y comprensible. En cambio, los botones del aparato no son demasiado útiles, ya que apenas los utilizarás. Por el contrario, el mando a distancia debe ser completo, ergonómico y estar organizado con una cierta lógica. Por último, algunos aparatos de vídeo ofrecen una indexación automática después de cada grabación; de este modo, al avanzar o rebobinar, la cinta se para automáticamente en el lugar adecuado.

  VELOCIDAD.



Normalmente, al comprar no pensamos en el rebobinado, pero en cuanto utilizamos esta función un par de veces nos damos cuenta de que hay que esperar hasta el aburrimiento para poner la cinta a cero o en el punto donde queremos empezar. El rebobinado completo de una cinta de 180 minutos debe durar menos de 100 segundos y se considera excelente cuando se realiza en menos de 80 segundos. La velocidad del avance rápido y su precisión para cambiar en modo lectura son asimismo factores importantes que facilitan la tarea de preparación de la cinta.

  CONEXIONES.


El aparato de vídeo se coloca entre la antena y el televisor. Se conectan entre sí mediante un cable de antena y una toma de tipo euroconector. No está de más contar con una segunda toma peritel en caso de que se disponga de un descodificador u otro tipo de aparato. Por otra parte, una salida de audio independiente permite conectar directamente el aparato de vídeo a una cadena de alta fidelidad.

  RECEPCIÓN Y SINTONIZADOR.


El sintonizador recibe las señales de televisión y las descodifica. Por tanto, la calidad de la grabación depende también de la capacidad del sintonizador. Si tienes televisión por cable o por satélite, la importancia del sintonizador es menor, ya que, debido a la naturaleza y a la calidad de la señal, la mayoría de los sintonizadores pueden producir imágenes de gran calidad. Si, por el contrario, recibe la señal por antena y la recepción es más bien problemática, notarás una gran diferencia con un sintonizador más sensible. La norma de codificación española es la PAL. Por lo tanto, se recomienda no comprar televisores en el extranjero ya que no se rigen por la misma norma. Por lo general, todos los vídeos que se venden en España admiten además el sistema SECAM. No olvides comprobar este punto si vas a adquirir un modelo de gama baja. Algunos aparatos de vídeo son compatibles con el sistema de codificación norteamericano, el NTSC. Por lo general, esta compatibilidad se limita a la lectura, que evidentemente es más que suficiente. Si tienes pensado comprar cintas de vídeo en los Estados Unidos, debes tener en cuenta que el televisor y el vídeo deben ser compatibles con el sistema americano. Un último consejo: si dispones de televisión por cable o por satélite, asegúrate de que el sintonizador admite al menos 100 canales. En el caso de la televisión por satélite, la compatibilidad de gestión del receptor es otro factor importante a tener en cuenta para poder controlar las cadenas de emisión por satélite desde el aparato de vídeo. Por último, si tu aparato de vídeo y tu televisor son compatibles con NICAM, podrá disfrutar del sonido estéreo en las cadenas que ofrecen este tipo de sonido.

  COMBIS.


Desde hace algún tiempo son cada vez más frecuentes los aparatos que incluyen televisor y vídeo "todo en uno", e incluso, desde hace poco, lector de DVD. No obstante, este tipo de aparato sólo es interesante cuando se desea poder trasladarlo fácilmente. El argumento de que ocupa menos espacio no tiene demasiado sentido, puesto que un vídeo y un televisor pequeños no ocupan más espacio que un combi (nombre por el que se conoce este tipo de aparatos). Su única característica interesante es, por tanto, que se puede trasladar de una habitación a otra para utilizarlo como aparato auxiliar o que se puede llevar en la caravana durante las vacaciones. Pero sin duda te preguntarás qué desventajas tienen los combis. Muy sencillo. Si se estropea el vídeo, hay que llevar a reparar todo el conjunto, y lo mismo ocurre si se estropea el televisor. Por el contrario, si los elementos están separados y falla el vídeo, siempre queda la televisión, y si es ésta la que se estropea, existe la posibilidad de alquilar una. Además, si al cabo de cierto tiempo quieres cambiar de televisión y comprarte, por ejemplo, una 16/9, te verá obligado a cambiar además de vídeo aunque el tuyo siga siendo perfectamente adecuado. Por estos motivos, es más conveniente comprar un combi únicamente si tienes pensado trasladarlo a menudo.

   
    Para los amantes de la imagen.

  MONTAJE DE VÍDEO.



Si tienes una videocámara y quieres hacer un montaje sencillo de la película que has grabado, el aparato de vídeo deberá tener unas determinadas características. Si tu videocámara graba en formato de alta calidad, como el DV o el Hi-8, es una pena que la calidad de la copia se vea rebajada, así que quizá deberías plantearte la compra de un aparato de vídeo S-VHS.

 
  FUNCIONES DE MONTAJE.


Para poder realizar un montaje de vídeo en tu videocámara, ésta debe estar diseñada a tal efecto. Lo ideal es que el aparato de vídeo se pueda unir a la videocámara por medio de una conexión especial, que por lo general varía en función de la marca. De este modo, se puede controlar la videocámara directamente desde el aparato de vídeo, aunque para ello con frecuencia es necesario comprar un vídeo de la misma marca que la videocámara. Sin embargo, esta función tiende a desaparecer del mercado. Disponer de un control "jog shuttle" supone una gran ayuda para el montaje. Se trata de un botón circular que permite controlar el avance de la cinta con una progresión continua de la velocidad, de tal forma que la búsqueda y encuadre exacto de las escenas que se quieren montar resulta mucho más fácil. Asimismo, la indexación automática también facilita la búsqueda. Evidentemente, es indispensable tener un contador en tiempo real, pero ya casi todos los aparatos lo llevan incorporado. Por último, la posibilidad de doblar el sonido, es decir, de insertar otra pista distinta de la original, permite introducir sonido en una película, ya sea música o algún comentario.

 
 
    Trucos y astucias.

  CONEXIONES.



Para conectar el aparato de vídeo, resulta muy práctico que las tomas se encuentren en la parte delantera. Conviene que esté equipado con una entrada de vídeo y audio en estéreo (cinch), así como con una toma S-VHS Y/C si la videocámara también dispone de ella. Una entrada de sonido adicional ofrecerá una conexión permanente, que se puede utilizar para introducir la música o los comentarios.

 
  S-VHS.


Si tienes una videocámara Hi-8 o S-VHS, es una pena que la calidad de la copia se vea rebajada por utilizar un aparato de vídeo VHS, así que quizá deberías plantearte la compra de un aparato S-VHS. Además de ser compatible con las cintas VHS normales, podrás pasar a S-VHS tus grabaciones y vídeos favoritos, para obtener una mejor definición de la imagen. Los que dispongan de una videocámara DV digital y deseen realizar un montaje de vídeo podrán incluso pensar en adquirir un aparato de vídeo de formato mini-DV digital que, aunque es más caro, no degrada la imagen. Por último, existe un nuevo formato, el D-VHS, que realiza grabaciones digitales en cintas del mismo formato y duración que el VHS.